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Paysandú, Lunes 28 de Marzo de 2016

Esta semana comenzarían las primeras pruebas en chacras de la zona para la cosecha de verano

Rurales | 27 Mar Esta semana y atendiendo a las condiciones climáticas, se estaría ingresando a las primeras chacras en la zona para el comienzo de la presente zafra de cosecha de soja. “Estamos en la etapa final y con todos los productores ansiosos por ingresar a las chacras a probar para ver las condiciones”, manifestó a EL TELEGRAFO el ingeniero agrónomo Miguel Pastorini.
El representante de la empresa Agrocentro en Paysandú entiende que en esta semana comenzarían las primeras pruebas en Paysandú y norte de Río Negro “y serían las primeras trillas de la zafra, además de algunas chacras al norte de Salto sobre El Espinillar que están bastante adelantadas, en tanto para la segunda semana se abril será el grueso de la cosecha”.
Después del marcado déficit del mes de enero, las precipitaciones que se registraron en esta zona del litoral “fueron muy buenas, a pesar de que en otras regiones del país no llovió lo mismo que en estas zonas”, dijo el profesional sanducero. Sostuvo que “hay mapas que reflejan la disponibilidad de agua en el suelo, que establecen que en el litoral aparece como de las mejores zonas del país, y a medida que nos trasladamos hacia Tacuarembó y Rivera, y luego bajamos a Cerro Largo y fundamentalmente Rocha, el déficit hídrico está muy marcado y continúa estando en rojo”.
De todas maneras, entiende que “en esta zona el agua ha sido muy linda y las lluvias registradas el pasado fin de semana llegaron en un momento muy oportuno porque el cultivo de primera de soja estaba en final de ciclo y prácticamente no necesitaba tanta agua, mientras que los de segunda sí la necesitaban y llegó en un momento oportuno”.
Respecto a las lluvias de esta primavera-verano y que en la región han sido positivas para la agropecuaria –a pesar del déficit de enero–, entre octubre y noviembre (cuando se concretó la siembra de las sojas de primera) llovió en la Estación de Meteorología de Paysandú 166 milímetros, cuando el promedio para ambos meses es de 240. De todas maneras, entre agosto y setiembre el agua registrada es de 283 cuando el promedio es de 164, por lo que la humedad en el suelo era buena.
A esto debe sumarse como positivo que en diciembre –mes en donde se completó la siembra de soja con las chacras de segunda– llovió en Paysandú 172 milímetros, cuando el promedio del último mes del año es de 115. Esto se contrarresta con los 22 milímetros de enero (100 mm es el promedio), pero vuelve a mejorar en febrero con 236 mm (135 es el promedio). Todo esto y sumando los 74 milímetros que van lloviendo en marzo –más las precipitaciones de este fin de semana–, determina que los cultivos tuvieron un buen período de lluvias.

ENTRE ENERO Y HOY
Pastorini ejemplificó la situación con un pantallazo de lo ocurrido desde comienzos del año: “En enero realizábamos recorridas y observábamos chacras muy marcadas desde la carretera y otras que no se apreciaban tan feas, pero luego la comenzabas a caminar y se notaba la caída de chauchas, apreciándose que el número de granos por chauchas era muy inferior al potencial de cada variedad”. Y agregó que “después de las lluvias de febrero los cultivos se vieron compensados, por lo tanto aventurar posibles rendimientos a esta altura es difícil. Pero sí está claro que los cultivos hoy están en otra situación, y la esperanza de todos los que trabajamos en el sector es que las pérdidas del primer mes del año no sean tan importantes como se pensó en un momento, cuando se estimaba que oscilarían entre los 800 y 1.000 kilos por hectárea”.
En lo sanitario, el técnico sostuvo que “por suerte no se apreció una explosión tan brutal como se preveía en torno a roya de la soja. Hubieron algunos casos más en el país, pero la concientización de técnicos y productores en cuanto a trabajar de una forma preventiva en el manejo sanitario tuvo sus frutos”.

POSICIÓN VENDEDORA
En cuanto a la posición vendedora, el ingeniero Pastorini indicó que “los productores hasta hace algún tiempo no se mostraban entusiasmados por vender a precios que no eran tentadores”. Hoy los productores “han vendido un porcentaje aproximado del 30 a 40 por ciento, especialmente por la firmeza del mercado en la última semana”, dijo.
Entiende que es un repunte “interesante porque la soja estaba en el eje de los U$S 300 la tonelada y hoy se puede conseguir U$S 320 sobre acopio en Palmira y algo más en alguna posición de venta sobre puerto, lo que ha llevado a que los productores tomen algo más de posición”.
Sostuvo que “estamos lejos de los 350 o 380 dólares que el productor está esperando, pero igual va vendiendo y tratando de hacer promedio en torno a las ventas”. De todas maneras, señaló que “esto es un negocio de márgenes y hay que ir vendiendo en la medida que el productor haga los números y el precio le cierre el margen que entiende óptimo”.

REVIERTE TENDENCIA
En el último día de operaciones de la Semana Santa, Chicago revirtió la tendencia y cerró arriba el jueves, con avances marginales tanto en soja como en maíz. El trigo, por su parte, terminó de operar exactamente en los mismos precios que el día anterior, en las posiciones de vencimiento más cercano.
Como se hace habitualmente, el jueves se difundieron los datos sobre ventas de exportación semanal estadounidenses durante la última semana, en donde se reportan los negocios cerrados durante los últimos días. El informe en sí resultó con números menores a los pronosticados por los operadores para los tres granos, aunque fueron los negocios cerrados de harina de soja los que dieron el soporte al mercado por el resto del día, llegando las ventas semanales al máximo semanal en el presente año.
El maíz subió a gatas, después de experimentar pérdidas más temprano durante el día, y consiguió seguir avanzando de una semana a la otra. De todas formas, no pudo ir más allá de los U$S 146 la tonelada en el contrato mayo, que se muestra como un nivel difícil de perforar.
La producción de etanol cayó durante la última semana, si bien se mantiene en niveles de producción récord, a pesar los márgenes de industrialización muy apretados. Las ventas de exportación semanal informadas esta mañana se ubicaron con caídas de casi 20% respecto a las expectativas.
En tanto que la soja cerró arriba, borrando las pérdidas del miércoles y del jueves temprano, mientras el mercado iba tomando ganancias más aceleradamente. Los contratos empiezan a testear los niveles de soporte tras el rally durante marzo.
Las ventas de exportación semanal quedaron cortas respecto a lo que esperaban los operadores en alrededor de 30% menos, todavía sin dejar demasiado claro los rumores sobre cancelaciones de embarques en Brasil y cambio hacia origen desde Estados Unidos. Las exportaciones de harina de soja fueron mejores de lo previsto, lo que está haciendo reaccionar a este subproducto y empieza a cinchar al resto del complejo oleaginoso, incluyendo el poroto, que muestra ahora mayor estabilidad.
El trigo cerró en tablas, en medio de preocupaciones por el daño en los cultivos a causa del clima helado en las planicies y ante demanda externa apática. El jueves Egipto adjudicó la última licitación abierta a una oferta de origen francés, que se mantiene mucho más competitivo que el estadounidense.


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